sábado, 19 de enero de 2013

LA HUAYLIJIA

                                                                                                          Por: Nelsi Romero Arias



Esta danza costumbrista forma parte del folklore de Marco, como expresión directa  de la religiosidad y el arte de los antiguos pobladores, en quienes el cristianismo se enraizó profundamente, desde el mismo momento de la llegada de los españoles a estas tierras. Esto nos conduce en afirmar que, hoy, somos herederos de una cultura ancestral, que a través de sus manifestaciones populares y tradicionales, nos muestra históricamente, como fue la espiritualidad andina y la aceptación de la fe católica por nuestros antepasados.


DESCRIPCIÓN                                                                     

La Huaylijía en el distrito de Marco es de género excepcional. Se distingue por su singular originalidad e imaginación creativa; diferenciándose en ese sentido de los demás pueblos de la provincia de Jauja, que también practican esta danza. 

El motivo principal de esta fiesta tradicional es la rememoración y celebración de uno de los hechos más trascendentales de la humanidad: el nacimiento de Jesús. Se baila el veinticuatro de diciembre, por la noche y luego los tres primeros días del año nuevo. A continuación presentamos, una descripción breve de las costumbres más importantes que se desarrollan durante las festividades.

24 de diciembre

En este día, cuando cae ya la noche sobre el generoso pueblo, en la lejanía de los barrios de arriba y abajo, se oye el sonar de las flautas, anunciando que las cuadrillas de la Huaylijía se encuentran ya organizadas para la noche navideña. De pronto, los danzantes y todos sus acompañantes se enfilan presurosos por las calles rumbo a la Iglesia Matriz, cuya campana llama para la celebración de la Misa de Gallo. Una vez terminado el acto religioso, los barrios de la Huaylijía: "Orosco", "Chaupi Wanka", "Casacucho", "Jajachaca" y el Barrio Nuevo, protagonizan la fiesta navideña. Allí, por turno, cada barrio conformado por los graciosos "chutos" y las primorosas damas con sus atuendos típicos, se aprestan con sublime devoción, a escenificar la adoración al Hijo de Dios, al son de la música andina que ritma sus voces melodiosas, que dicen:

                                             Venid pastorcillos,
                                    venid a adorar,
                                    al Rey de los cielos,
                                    que ha nacido ya...
                                              Mira aquel niño,
                                              que lindo que está,
                                              a pies postrados,
                                              llenos de humildad..
                                    En el lecho de paja,
                                    desnudito está,
                                    sus ojitos brillan,
                                    como dos luceros...

Es el preciso momento, cuando el nacimiento de Jesús cobra vida, llegando al mismísimo corazón de todos los asistentes. Entonces, estalla la alegría y el sentimiento de la religiosidad andina.

Ya pasada la medianoche, los barrios de la Huaylijía se dirigen al frente de la Municipalidad. Allí, en estricto orden, realizan su presentación en la que ejecutan variadas coreografías, dando cierto brillo a la navidad. Entre tanto, las autoridades municipales y comunales ofrecen a todos los concurrentes los ricos "calientitos", para contrarrestar el frío nocturno. Ha de haber también botellas de anisado. Y así, al ritmo de la música de profundo mensaje telúrico, la gente se amanece en la Plaza Cincuentenario, bailando con alegría y libando copas más copas de "calientito".

En la madrugada, perceptible ya con los primeros rayos del día, algunos barrios se dirigen a la casa de sus dirigentes más desprendidos, para saborear el exquisito "ponche" y la humeante taza de chocolate.

1 de enero

Este día, por la mañana, el pueblo se reviste de profunda solemnidad. Es así como, los pobladores y los cinco barrios de la Huaylijía, participan con fe y esperanza en la celebración de la Misa de Año Nuevo y luego en actitud de plegaria acompañan la procesión a las imágenes de Santa María Magdalena, la Virgen del Rosario y la Virgen Alta Gracia, cuyas andas bambolean en los hombros de los devotos, por el perímetro de la plaza principal. Como es costumbre, las damas de los barrios, llevan en las manos grandes y hermosas "azucenas" de colores vistosos.

Por la tarde, se lleva a cabo el "Concurso de la Huaylijía", con la participación de los barrios: "Casacucho", "Chaupi Wanka", "Jajachaca", "Orosco" y el Barrio Nuevo, donde los jocosos "chutos" y las selectas damas, ejecutan con gracia y arte, novedosas y sorprendentes figuras coreográficas, mereciendo el aplauso de los espectadores. En cada barrio su imaginativa se pone en función de motivaciones creadoras, plasmándose en representaciones y símbolos, muchos de ellos de sentido religioso y místico.

2 de enero

Por la mañana, se desarrollan múltiples costumbres al ritmo de la música, sin perder la tradicional raigambre de los antepasados que heredamos con orgullo.

En horas de la tarde, se realiza el tradicional "ofreso" en la parte baja del legendario Cabildo. Consiste en que los danzantes de los diferentes barrios, al son de las conocidas notas musicales, conducen a los espectadores para que depositen algunos soles en un azafate del Niño Jesús, en cada una de las pequeñas y bien preparadas chozas. Concluida la ofrenda, los adultos son retribuidos con una copita de aguardiente, mientras que los niños reciben caramelos. El dinero captado cubre generalmente, algunos gastos del ornamento o de la misa.


3 de enero


En este día, continúa la fiesta con alegría y entusiasmo. Por la tarde, se realiza la costumbre del "machichi". Para tal fin, todas las cuadrillas de la Huaylijía se concentran en la Plaza Cincuentenario. A la hora fijada, los bufones chutos de muy singular perspicacia, fuertemente satírico-picaresco y las damas con sus vistosos disfraces, al ritmo de las melodías musicales, invitan al público la típica "machca", llevándola a la boca con una cuchara de palo. Unos preparan la "machca" de trigo; otros, en cambio lo hacen de cebada, arveja o también combinada de todas las anteriores.


VESTIMENTA                                                                       


En cuanto al vestuario del varón que se disfraza de "chuto" es sencillo, autóctono y de simbología andina. Consta de: "chullu" de lana de oveja, sombrero de "capacho" o de lana usada denominado "lapichuco", careta de cabra o carnero, chompa de "bayeta", alforja grande de lana de oveja, pantalón corto y ancho de cordellate denominado "lluto", mangas y medias de lana de oveja tejidos a mano, "llanqui" de cuero de res, pañuelos de color que se suspenden del cuello y llevan una honda que cruza el pecho.

Las damas de los barrios de "Orosco", "Chaupi Wanka", "Jajachaca" y "Barrio Nuevo", visten los atuendos siguientes: monillo, velo suspendido con imperdibles desde los hombros, faldellín (cachimira), fustán (lulipa), llevan en la mano pañuelos de color que puede ser de seda o nylon y los cabellos lo tienen suelto.


Denota peculiar característica, la indumentaria de las damas del barrio "Casacucho", llamado también "Cotuncha", porque es vivo testimonio de la vestimenta que usaban las mujeres antiguas. Comprende: "lliclla", "cotón" de lana atada a la cintura con una faja, "anaco" que va al lado derecho de la cintura y mangas que cubren los antebrazos.



LA MÚSICA                                                                          



Antiguamente, interpretaba un dúo de flautas. Pero con el transcurrir del tiempo, la música ha continuado su evolución, incorporándose instrumentos nuevos, como el violín y el arpa.

En el baile se distingue tres partes:

Pasacalle.- Sirve para desplazarse, bailando en columna.
Huachocolpa.- Donde se realiza las variadas coreografías.
Pasión.- Consiste en bailar, pausadamente.
















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